Pan de Azúcar, patrimonio chañaralino y una oportunidad

14 Mayo 2021
¿Qué tanto se ha apropiado de Pan de Azúcar la ciudad de Chañaral? Esta es una cuestión que debemos empezar a trabajar como comunidad. Hoy en día gran parte de los servicios turísticos al parque están vinculados a prestadores de otros territorios.
Melissa Varas M... >
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Pan de Azúcar es un territorio hermoso. Sus especies únicas convierten a este rincón de Chañaral en un lugar casi surrealista. Turistas de todo el mundo vienen especialmente a ver las especies cactáceas que se alimentan de la camanchaca en sus quebradas con paisajes bellísimos.

Hace poco una columna de un atacameño en Nueva Zelanda contaba sobre las únicas plantas destacadas en un parque botánico de ese lejano país, las cuales eran copiapoas, especies endémicas de nuestra región y que en el parque se conservan con especial cuidado.

El Parque es un lugar, pero también una oportunidad. Durante décadas ha existido un incipiente desarrollo turístico en el lugar, donde se han instalado campings, cabañas y restoranes. Los habitantes de la caleta viven en armonía con los guardaparques, y lo más importante con las especies que se busca conservar allí.

Debemos cambiar la mirada que existe sobre el turismo en su beneficio local. Esta área económica entrega alternativas de trabajo a uno de los sectores más postergados, como lo son las mujeres dueñas de casa y en general el género femenino. Según cifras de la Subsecretaría de Turismo, el 2019 el turismo dio una empleabilidad de un 50% de sus plazas a mujeres y allí Atacama destacó con un 70% de ocupación por parte de mujeres. Es decir, en Atacama el turismo tiene rostro de mujer.

¿Pero y la ciudad de Chañaral? ¿Qué tanto se ha apropiado de Pan de Azúcar? Esta es una cuestión que debemos empezar a trabajar como comunidad. Hoy en día gran parte de los servicios turísticos al parque están vinculados a prestadores de otros territorios.

Lo que debería trabajarse es en entender el turismo como la industria de la hospitalidad, de los servicios y el recibir al viajante. Pan de Azúcar, fue en su momento priorizado por la Subsecretaría de Turismo como uno de los cuatro parques más importantes para la promoción turística del país, y el único de la macrozona norte que ha alcanzado esta categoría.

Por lo tanto debemos integrar a Chañaral como parte de la oferta del destino Pan de Azúcar, que hoy se complementa más bien con Caldera. Para ello el rol de una comunidad ligada a su parque es fundamental. Al mismo tiempo, un gobierno comunal que promueva el desarrollo y fomento de las actividades turísticas. Ello conlleva más recreación, mejores espacios públicos y servicios.

Existen oportunidades de negocio también que van en directo beneficio de nuestra población como lo es el traslado al parque desde Chañaral, el complemento de la oferta de alojamiento y gastronomía.

Por otro lado, nuestra provincia tiene hermosos atractivos patrimoniales que ya atraen a personas de todo el mundo, como el Salar de Pedernales, Río Juncal e Inca de Oro, donde la alternativa costera es Pan de Azúcar. Una vez que pase la pandemia debemos como comunidad guiar y tomar esta oportunidad. Más que mal el imaginario de la cultura changa, con la cual nos identificamos chañaralinas y chañarlinos, se percibe conviviendo junto al mar, en un ambiente limpio y natural.

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