La resurrección de Keynes

La resurrección de Keynes

04 Agosto 2020

Con el devenir de los años las recetas Keynesianas han resultado de gran ayuda en época de crisis y ha objetado la idea de los economistas clásicos que el empleo se produce a partir del libre juego de la oferta y la demanda.

Planck Barahona >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

*El mayor aporte de John Maynard Keynes (1883-1946) fue proponer la intervención del Estado, a través del gasto público, como forma de reactivar la economía. 

El estudio de la intervención del Estado en los asuntos económicos de un país ha sido objeto de estudio desde distintas vertientes económicas. Es así, que el padre de la economía moderna Adam Smith (1723-1790), en su famosa obra La riqueza de las naciones, propone que existiendo complejas e intrincadas relaciones entre distintos agentes económicos los resultados finalmente resultarían beneficios desde el punto de vista del bienestar social sin necesidad de la intervención del Estado. Es decir, se parte de la consideración que cualquier intervención del Estado que intentase regular o corregir una distorsión generaría resultados ineficientes. Desde la publicación del libro La Riqueza de las Naciones han pasado más de 200 años y sigue siendo objeto de análisis y discusión de una parte importante de economistas contemporáneos. La propuesta de un modelo económico basado en la idea que el “Estado carece de las habilidades para lograr que el mercado funcione” ha profundizado el interés por una economía desregulada.

Pero retomemos la historia. Después de la primera Guerra Mundial, Europa quedó devastada e Inglaterra entró en una gran recesión económica, aumentando considerablemente la tasa de desempleo. El gobierno de aquel entonces adaptó los lineamientos económicos de Adam Smith consistente en reducciones salariales, aumento de impuestos, reducción de obras públicas e eliminación del seguro de desempleo. En síntesis, se llevaron a cabo políticas restrictivas en la que estaba la disminución del gasto público. Las medidas económicas resultaron desastrosas, profundizando la crisis. Frente a esta realidad abrumadora, el igualmente economista Británico John Maynard Keynes (1883-1946), propuso se aplicaran medidas contrarias y que el Estado jugara un rol preponderante en la economía, es decir, aumentado el gasto público como una manera de reactivar la economía y disminuir el desempleo. El fundamento es que el gasto público en construcción de carretas, hospitales, escuelas y  subsidios al desempleo, generaría puestos de trabajo. Los nuevos puestos de trabajo generarían una cadena sucesiva de gastos que finalmente se traduciría en una reactivación económica. Las nuevas recetas económicas propuestas por Keynes ayudaron, al presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt, a salir de la Gran Depresión Norteamericana del año 1929.

Con el devenir de los años las recetas Keynesianas han resultado de gran ayuda en época de crisis y ha objetado la idea de los economistas clásicos que el  empleo se produce a partir del libre juego de la oferta y la demanda. Frente a la situación de crisis actual ¿qué medidas están adoptando los países europeos?

En estos momentos de crisis económica, los países de la zona Euro han adoptado un estímulo fiscal por 750.000 millones de euros, lo que supondrá un gran impulso a la reactivación económica. Este paquete fiscal va en ayuda a los  países miembros de la zona euro para la creación de empleos, subsidios a las empresas y las personas.

Las medidas adoptadas en nuestro país tienen el mismo propósito. Cada peso que llega al bolsillo de las familias chilenas, a través de bonos, subsidios y el retiro del 10% de las AFP, generará una cadena de gasto secundario en la economía. Se ha estimado que con en el retiro del 10% de la AFP, lo que equivale a US$ 10.000 millones, supondrá un crecimiento del PIB a corto plazo entre 3 y 3,5 puntos porcentuales.

A mi juicio, Keynes nos facilitó un modelo que revolucionó el pensamiento económico de aquella época. En contraposición a los preceptos anteriores, ubicó al Estado como un actor relevante en las intrincadas y complejas relaciones económicas, en la que el mercado, por sí mismo, no ha logrado garantizar el bienestar de los individuos de una sociedad.

¡Keynes ha resucitado!