El sobrepeso y la obesidad: ¡Ojo con las cuarentenas y las fiestas patrias!

El sobrepeso y la obesidad: ¡Ojo con las cuarentenas y las fiestas patrias!

14 Septiembre 2020

Entregaré varias recomendaciones para combatir el sobrepeso y obesidad.

Ximena Munita Fritis >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

Se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que es perjudicial para la salud. Su prescripción es efectuada a través del Índice de Masa Corporal (IMC), este es un  indicador simple de la relación entre el peso y la talla de una persona. En el caso de los adultos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define sobrepeso cuando el IMC es igual o superior a 25, mientras que obesidad, cuando el IMC es igual o superior a 30. En el caso de los niños, es necesario tener en cuenta la edad para definir el sobrepeso y la obesidad.

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La evidencia científica señala que la causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es el desequilibrio energético entre las calorías consumidas y calorías gastadas, explicado por el aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico, ricos en grasas; y el descenso de la actividad física, debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas de las actividades habituales realizadas hoy, como el trabajo, las nuevas estrategias de transporte y la creciente urbanización.

Según evidencia respaldada por FAO y OMS, el sobrepeso y la obesidad conllevan a la aparición de problemáticas de salud a lo largo de toda la vida y su desarrollo durante la infancia, a menudo, persiste hasta la edad adulta. En esta etapa de la vida, las personas obesas cuentan con mayores tasas de mortalidad debido a que los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes son mucho mayores.

Por su parte, los niños y niñas con sobrepeso se exponen a mayores riesgos de desarrollar diabetes tipo 2, hipertensión, asma, trastornos del sueño y enfermedades hepáticas, sin contar las consecuencias psicológicas de la baja autoestima, que pueden derivar en depresión y aislamiento social.

Otras causas de la obesidad

Genética: Nuestros genes determinan en gran medida cada aspecto de nuestra fisiología. Muchas personas genéticamente están más predispuestas a presentar obesidad, esto también dependiendo de sus antecedentes familiares y su etnia.

Fisiología: Nuestro apetito o deseo de comer nos ayuda a regular nuestro consumo de alimentos y a mantener un peso saludable. Las células especializadas en el estómago e intestino producen hormonas, las cuales juegan un papel importante en la regulación de nuestro apetito y consumo energético.  El cerebro procesa señales de estas hormonas y las traduce en sensaciones de disminución del hambre y aumento de la saciedad, controlando de este modo la ingesta de alimentos.  Un trastorno de la regulación del apetito puede llevarnos a no comer lo suficiente “Desnutrición” o comer demasiado “Sobrepeso y obesidad” ambas con graves consecuencias para la salud.

Psicología: Además de una alteración en las sensaciones de saciedad, nuestro bienestar psicológico general puede contribuir a la obesidad. Muchas personas ingieren mas alimentos cuando están estresadas, cansadas o con algún problema. El sueño ayuda a mantener el cuerpo en equilibrio y la falta del mismo se relaciona  con el aumento de la sensación de hambre. 

Entorno: El lugar donde vives, la sociedad y la cultura pueden influenciar la predisposición a presentar obesidad. Aspectos de la vida moderna han tenido un impacto significativo en nuestra capacidad para mantener un peso saludable.  Estos incluyen la mayor disponibilidad de alimentos poco saludables, más económicos y con alto contenido de grasa y azúcar. Los estilos de vida sedentarios tanto en el trabajo como en el hogar, como también personas que viven en lugares lejanos teniendo menos acceso a la compra de alimentos.

Recomendaciones para combatir el sobrepeso y obesidad

  • Aumentar el consumo de frutas y verduras, hasta 5 porciones diarias.
  • Aumentar el consumo de pescados y mariscos, hasta 2 porciones semanales.
  • Aumentar el consumo de legumbres (sin vienesa, chorizo o carne) sólo con verduras, alcanzar 2 porciones por semana.
  • Aumentar el consumo de agua, para ingerir 6 o más vasos diarios.
  • Disminuir el consumo de azúcar.
  • Aumentar el consumo de lácteos bajos en grasas y azúcar.
  • Lea y compare las etiquetas de los alimentos y prefiera los que tengan menos grasas, azúcar y sal (sodio).
  • Evite el consumo de frituras.
  • Aumentar la actividad física en niños, adultos y personas mayores, logrando realizar mínimo 60 minutos diarios en actividades físicas de intensidad moderada a vigorosa, en el caso de los niños y jóvenes de entre 5 y 17 años; y mínimo 150 minutos semanales de práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, o bien 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana, en el caso de adultos y personas mayores.