Las ciudades y los desastres: ¿es hora de aprender a vivir con ellos?

Las ciudades y los desastres: ¿es hora de aprender a vivir con ellos?

11 Julio 2011

Con inusual fuerza los desastres naturales están a la orden del día, en muchas partes. ¿Por qué aun diseñamos las ciudades como si las emergencias no ocurrieran? ¿Por qué no asumimos que la gestión de desastres hoy es indispensable?. Por Robinson Esparza.

Robinson Esparza >
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De las maneras de enfrentar el peligro inherente que trae la vida, probablemente, la peor sea la inacción, la desidia, ignorar las señales, como si de esa forma el peligro fuera a desaparecer o atenuarse.

En Chile este es un deporte nacional, hacemos ciudades que nunca están preparadas para nada fuera de lo normal, como si la anormalidad, lo poco frecuente, los accidentes, los desastres no ocurrieran.

Lo mas curioso es que en Chile,   ¡¡¡si ocurren!!! y  a cada rato, tres o cuatro al año. Sólo este año hemos enfrentado varios y nombro solo dos: Alerta de Tsunami post terremoto de Japón y Erupción del cordón del Caulle. Pero no aprendemos.

Se ha preguntado ¿Por qué nunca en nuestras ciudades hay albergues hechos como tales? No me refiero a quitar las sillas de un colegio y tirar colchonetas, no, albergues que estén siempre listos para funcionar.

Se ha preguntado ¿Por qué los desastres y la gestión de desastres no se estudian en ninguna universidad? En los países civilizados los expertos en emergencias son efectivamente expertos, estudian y aprenden de cada evento. En Chile pareciera que nos gusta improvisar y creer que la fatalidad es casual.

NULA PREVENCION Y  MODELACION DE DESASTRES 

Lo de Santiago cuando llueve es muy sintomático: llueve, se inunda, hay damnificados, los mismos pasos bajo nivel colapsan, las mismas casas se anegan, casi uno puede profetizarlo y sin embargo: NUNCA ESTAMOS PREPARADOS PARA LA LLUVIA.  ¿Por qué si  en Santiago llueve en invierno desde por lo menos 450 años?

¿De donde  sacamos que la posibilidad de inundarse es remota?

Crecí  en Pucón, una ciudad que vive en riesgo permanente al lado de uno de los volcanes mas activos de Sudamérica.  En Pucón, aun cuando algo se ha avanzado, aun no están bien señalizadas las vías de evacuación , por cierto que no hay albergues, se dice que los habitantes huirán a dos zonas seguras: la Península (exclusivo resort junto al lago ) y Los Calabozos  (zona de cerros que actúan como cortina natural ante una erupción)  ¿cree Ud. que en esa zona hay un refugio?¿hay generadores eléctricos agua potable acumulada y la infraestructura adecuada para manejar un desastre? por supuesto que no, si estamos en Chile.

Lo anecdótico que puede parecer, es a la vez un riesgo grave que a menudo cuesta vidas.

Estamos en un contexto de bastante inestabilidad, en varios aspectos.  Tenemos certeza de que seremos azotados por un terremoto grande en la zona norte y no se puede descartar que no haya otros en la zona central en el mediano plazo.

Además el clima está cambiando en  el mundo de manera muy marcada y provocando desastres en muchos países.

Sin ir mas lejos, las lluvias de este fin de semana en Copiapó y en casi todo el norte de Chile, la nieve en el interior de Iquique , el granizo al interior de Antofagasta, son una evidencia clara, y esta vez la sacamos barata, no hubo víctimas pero si damnificados y daños materiales.

En Punta Arenas, donde estuve la semana pasada, los antiguos se alarman de lo suave de los inviernos comparados con otros tiempo y ya vimos que no podemos confiar en que en “el norte no llueve.”

Tenemos ciudades apenas diseñadas con lo básico para un clima considerado tradicional, pero que ya comprobamos que no es tal.

Y no se trata de hacer teorias apocalípticas en torno al 2012,  sino de hacer caso de las evidentes señales.

Incluso la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ) un organismo para nada esotérico ni dado a creencias ni superticiones advierte en un documento reciente que los shocks y crisis globales serán mucho mas frecuentes en el futuro y enumera cinco potenciales elementos desestabilizadores a nivel global: Pandemia, Ciberataque, Terrorismo contra infraestructura clave,  Crisis financieraI y  socio política  y tormenta geomagnética.

El documento sugiere a los países tener modelos predictivos y de reacción frente a estos potenciales desastres, invertir en sistemas de alerta temprana y facilitar mecanismos de cooperación internacional.

¿Cuánto de eso estamos haciendo? ¿Cuánto avance hay en nuestras ciudades?

Que mal que siempre estemos mirando hacia atrás o hacia el lado y nunca hacia adelante. Luego no lloremos sobre la leche derramada.

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